En Villa Engracia entendemos las experiencias como momentos que se viven de forma natural. Nuestro hotel y apartamentos rurales, situados en pleno entorno del Paraje Natural de Poblet, son el punto de partida para una estancia auténtica, conectada con la naturaleza y pensada para disfrutar sin prisas.
Aquí, cada huésped encuentra su propia manera de vivir la estancia: descansar, explorar el entorno, compartir tiempo de calidad o simplemente dejarse llevar por el ritmo del paisaje que nos rodea.
Alojarse en Villa Engracia es sumergirse en un entorno natural privilegiado. El bosque de Poblet rodea el hotel y los apartamentos rurales, creando un paisaje que invita al descanso y a una desconexión serena.
Los caminos que nacen desde el propio alojamiento se adentran entre árboles centenarios, descubren rincones tranquilos y conducen al silencio. En medio de este entorno, la piscina aparece integrada en la naturaleza, como un espacio donde el agua y la sombra se encuentran, ideal para refrescarse, descansar y dejar que el tiempo transcurra sin prisa.
Ya sea para una escapada breve o una estancia más prolongada, la naturaleza forma parte de cada momento. Aquí, el lujo es el espacio, el aire limpio y la calma de disfrutar sin interrupciones.
A pocos minutos del hotel se encuentra el Monasterio de Poblet, Patrimonio de la Humanidad, un lugar que combina historia, espiritualidad y arquitectura en plena armonía con la naturaleza. Visitarlo permite sumergirse en siglos de cultura y tradición, mientras se disfruta de la calma y la serenidad de sus espacios.
El entorno del monasterio invita a recorrerlo con calma, pasear por sus jardines y plazas, descubrir cada detalle. Para quienes buscan añadir un toque de aventura al viaje, los caminos que conectan Poblet con otros monasterios de la zona forman parte de la famosa Ruta del Císter, que puede explorarse a pie o en bicicleta.
Así, la experiencia del monasterio y sus alrededores se convierte en una prolongación del descanso en Villa Engracia, complementando la tranquilidad del alojamiento con la riqueza histórica y paisajística de la zona.
El entorno de este hotel rural forma parte de un territorio con una profunda tradición vitivinícola. La Conca de Barberà es tierra de viñas que se extienden entre colinas y bosques, de bodegas familiares donde la pasión por el vino se transmite de generación en generación, y de vinos que parecen contar historias del paisaje que los rodea.
Curiosamente, muchas de estas viñas están vinculadas históricamente al Monasterio de Poblet, que ya en la Edad Media cuidaban y cultivaban sus propios viñedos, marcando el origen de una tradición que ha llegado hasta nuestros días.
Durante la estancia, el vino aparece de forma natural: en una comida tranquila, en una copa al atardecer o como una invitación a descubrir los sabores locales. Para quienes quieran vivirlo de manera más intensa, es posible solicitar una cata de vinos de la Conca de Barberà. Una experiencia que combina aprendizaje y placer, y que se disfruta en un entorno relajado, rodeado de naturaleza y con el tiempo suficiente para dejarse llevar.
Esta experiencia rural también se vive a través de la gastronomía local. La cocina de la zona, los productos de proximidad forman parte del viaje, ofreciendo sabores que reflejan el paisaje y la tradición del territorio.
Cada comida puede convertirse en un momento especial: una cena tranquila tras un día explorando la naturaleza, una copa de vino al atardecer o la oportunidad de descubrir los sabores locales durante la estancia. Los productos frescos y de temporada permiten que cada bocado sea un pequeño descubrimiento que conecta con el entorno.
Nuestro restaurante abre los fines de semana a partir de marzo, y durante los meses de verano abre todos los días, ofreciendo a los huéspedes y visitantes la posibilidad de disfrutar de la gastronomía local en cualquier momento.
Las mascotas son parte de la familia, y por eso nuestros apartamentos rurales son pet-friendly. Aquí, los perros no solo son bienvenidos, sino que forman parte de cada momento de la estancia, desde los paseos hasta los ratos de descanso.
El entorno natural ofrece espacios abiertos y caminos que invitan a explorar juntos. Imagina comenzar la mañana recorriendo senderos bajo los árboles centenarios del Paraje Natural de Poblet, sentir el aire fresco mientras tu mascota corre libremente, y terminar el paseo descansando a la sombra de los bosques en nuestra terraza, donde ambos podéis disfrutar del paisaje.
Nuestros apartamentos y zonas comunes están diseñados para que viajar con tu compañero peludo sea cómodo y agradable.
La tranquilidad de saber que no tienes que dejar a nadie atrás, la libertad de caminar, explorar o simplemente descansar en plena naturaleza.